Por: José Javier Etayo
En el Boletín 112, páginas 177 a 182, publicamos el trabajo que recogía las posiciones de los atletas españoles en los rankings mundial y europeo de 2022. En el preámbulo de ese trabajo recogíamos los antecedentes desde que José María García inició en 1966 este aspecto fundamental de la estadística atlética. A estas alturas ya se ha relatado, sea en la añorada revista “Atletismo Español”, sea en nuestro Boletín, cómo se colocaron año a año los atletas españoles a lo largo de más de un siglo. Al trabajo citado del Boletín 112 remitimos para los detalles historiográficos. Corresponde ahora, una vez disponible la información necesaria, recoger la temporada 2023.
La fuente principal de información, como siempre, ha sido el Anuario de la ATFS 2024, que contiene la lista de 2023, complementado con el Anuario Europeo, y en algún caso de duda, con las listas de World Athletics. Hay que señalar que en el proceso de compilación de la lista de la ATFS se produjo el prematuro fallecimiento de su factótum Peter Matthews, que hizo temer por el futuro de la publicación. Pero afortunadamente se ha producido el relevo, y disponemos de la lista mundial del año con la profundidad habitual. Mantenemos los criterios a la hora de fijar las posiciones de los atletas, de modo que en los concursos, como se viene haciendo desde hace bastantes años, se han considerado en igualdad de condiciones las marcas logradas en pista cubierta. Como es sabido, son incluso consideradas a la hora de reconocer records mundiales, o españoles; y la ATFS las incluye en sus listas desde hace mucho tiempo. En cambio, y con el mismo criterio seguido habitualmente, en las carreras no se han considerado las marcas de pista cubierta.
En la tabla principal, como siempre, se han recogido para las pruebas olímpicas los atletas que entran entre los 100 primeros del mundo, indicando su posición mundial y también la europea, incluidos los 35 kilómetros marcha que en 2023 se han practicado con la razonable asiduidad, y se han compilado listas suficientemente profundas al menos en el apartado masculino. En las demás pruebas, las no olímpicas, en las que los topes de compilación son variables, se ha llegado a menor profundidad. A continuación de la tabla, se recogen todas las observaciones que nos han parecido pertinentes. Con carácter sistemático se indica cómo cambiarían las posiciones en las carreras si se incluyeran las marcas en pista cubierta. También se ha procurado recoger las discrepancias entre el anuario mundial y el europeo, y justificar, si se puede, cuál ha sido la decisión tomada para resolverlas.
